Qué es el ruido y la contaminación acústica

En esta entrada hablaremos del ruido y la contaminación acústica, incidiendo especialmente en los ambientes urbanos, dejando un poco de lado aquellos ruidos que podríamos considerar más o menos naturales o rurales, como podría ser el gallinero de nuestro vecino.

Ya hemos hablado de otros conceptos complementarios o similares como:

Qué es el ruido

En general decimos que el ruido es un sonido no deseado, y en la sociedad actual es uno de los contaminantes más invasivos y menos controlados. Pero no podemos quedarnos simplemente que el ruido es un sonido molesto, es mucho más. El ruido está asociado con la pérdida auditiva, el aumento de la presión sanguínea, perdida de memoria, el estrés, la pérdida de sueño y la irritabilidad, la reducción del rendimiento en el trabajo, etc. En resumen en una pérdida de salud y calidad de vida.

El ruido ha existido desde la antigüedad, pero es a partir del siglo pasado, como consecuencia de la Revolución Industrial, del desarrollo de nuevos medios de transporte y del crecimiento de las ciudades, cuando comienza a aparecer el problema de la contaminación acústica urbana.

El ruido es un sonido no deseado; su intensidad (o volumen) se mide en decibelios (dB). La escala de decibelios es logarítmica, por lo que un aumento de tres decibelios en el nivel de sonido ya representa una duplicación de la intensidad del ruido. Por ejemplo, una conversación normal puede ser de aproximadamente 65 dB y, por lo general, un grito es de 80 dB. La diferencia es de tan sólo 15 dB, pero el grito es 30 veces más intenso. Para poder tener en cuenta que el oído humano reacciona de forma distinta a diferentes frecuencias, la fuerza o intensidad del ruido suele medirse en decibelios con ponderación A [dB(A)].

El ruido se define como cualquier sonido calificado, por quien lo sufre, como algo molesto, indeseable e irritante. A su vez, se define la contaminación acústica como aquella que se genera por un sonido no deseado, que afecta negativamente a la calidad de vida y sobre todo, a aquellos individuos que desarrollan actividades industriales y a los que usan con bastante frecuencia determinados vehículos para poder desplazarse.

La intensidad del ruido, como sonido, se mide en decibelios (dB). La escala de decibelios es logarítmica, por lo que un aumento de tres decibelios en el nivel de sonido representa una duplicación de la intensidad del ruido.

Por ejemplo, una conversación normal puede ser de aproximadamente 65 dB y, por lo general, un grito es de 80 dB. Aunque la diferencia es de tan sólo 15 dB comparándolos en cuanto a intensidad , el grito es 30 veces más intenso.

Características del ruido como causante de la contaminación acústica

Las diferencias del ruido en relación a otros contaminantes son:

  • Su producción es la más barata y su emisión requiere muy poca energía.
  • Su medición y cuantificación es compleja.
  • No genera residuos, no produce un efecto acumulativo en el medio aunque sí puede producirlo en el hombre.
  • Su radio de acción es inferior al de otros contaminantes.
  • No se propaga mediante los sistemas naturales como sería el caso del aire contaminado que se mueve por la acción del viento.
  • Se percibe por el único sentido del oído, esto hace que su efecto sea subestimado. A diferencia del ruido, la contaminación del agua se percibe por su aspecto, olor y sabor.

INTENSIDAD EN DECIBELIOS (dB) DE DIFERENTES FUENTES DE SONIDOS

FUENTES DE SONIDODECIBELIOS
Umbral de audición0
Susurro, respiración normal, pisadas suaves10
Rumor de las hojas en el campo al aire libre20
Murmullo, oleaje suave en la costa30
Biblioteca, habitación en silencio40
Tráfico ligero, conversación normal50
Oficina grande en horario de trabajo60
Conversación en voz muy alta, gritería, tráfico
intenso de ciudad
70
Timbre, camión pesado moviéndose80
Aspiradora funcionando, maquinaria de una fábrica
trabajando
90
Banda de música rock100
Claxon de un coche, explosión de petardos o
cohetes empleados en pirotecnia
110
Umbral del dolor120
Martillo neumático (de aire)130
Avión de reacción durante el despegue150
Motor de un cohete espacial durante el despegue180

Qué es la Contaminación Acústica

Podemos definir la contaminación acústica como el exceso de sonido que altera las condiciones ambientales normales en una determinada zona y degrada la calidad de vida de los habitantes de esa zona. El término contaminación acústica hace referencia al ruido (entendido como sonido excesivo y molesto) provocado por la actividad humana (tráfico, industrias, locales de ocio, aviones, etc.), que produce efectos negativos sobre la salud física y mental de las personas. Este término está estrechamente relacionado con el ruido debido a que la contaminación acústica se da cuando el ruido es considerado como un contaminante, es decir, un sonido molesto que puede producir efectos nocivos para la salud.

Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera los 70 dB(A) como el límite superior deseable. En España, se establece como nivel de confort acústico los 55 dB(A). Por encima de este nivel, el sonido resulta pernicioso para el descanso y la comunicación. Según estudios de la Unión Europea (2005): 80 millones de personas están expuestos diariamente a niveles de ruido ambiental superiores a 65 dB(A) y otros 170 millones, lo están a niveles entre 55-65 dB(A).

Una persona que pase mucho tiempo expuesta a niveles de ruido excesivos puede acabar sufriendo trastornos físicos, psicológicos y sociales. El ruido es uno de los males de nuestro tiempo al que, por desgracia, se le hace poco caso. Más del 25 por ciento de los europeos están expuestos a niveles excesivos de ruido.

El riesgo para la salud depende del volumen, pero también de la frecuencia y duración del ruido. Cuando el exceso de ruido se soporta durante un breve periodo de tiempo se puede producir fatiga auditiva, por la que temporalmente se pierde capacidad auditiva. La recuperación es variable y puede ir de una hora a varios días.

Pero el daño puede ser permanente cuando la exposición al ruido se prolonga demasiado tiempo. A veces un sonido intenso y repentino por encima de 165 dB produce también lesiones irreversibles, como la rotura del tímpano, por ejemplo.

Origen de la contaminación acústica

El principal causante de la contaminación acústica es la actividad humana. Aunque el ruido ha existido desde la antigüedad es a partir del siglo pasado, como consecuencia de la Revolución Industrial, del desarrollo de nuevos medios de transporte y del crecimiento de las ciudades, cuando comienza a aparecer el problema de la contaminación acústica tal y como lo conocemos ahora.

Ruido urbano

contaminacion_acustica

Determinar las posibles fuentes de ruido urbano conlleva un trabajo de campo minucioso y la realización de mapas de ruido para tener un conocimiento de la zona y de todos los agentes contaminantes a tener en cuenta, pero de forma global podemos hablar del tráfico como la causa fundamental de la contaminación acústica en entornos urbanos.

  • AUTOMÓVILES: El ruido del tráfico perturba las distintas actividades, interfiriendo con la comunicación hablada, perturbando el sueño, el descanso, la relajación, impidiendo la concentración y el aprendizaje y lo que es más grave, creando estados de tensión y cansancio que pueden degenerar en enfermedades de tipo nervioso y cardiovascular. Una buena planificación urbana debe proveer unas buenas comunicaciones con un mínimo impacto por contaminación acústica. Esa labor sólo puede ser realizada a través de dos caminos paralelos:
    • Un diseño medioambiental óptimo de las vías de comunicación.
    • Una planificación compatible del uso del suelo alrededor de las vías.

    La contaminación acústica producida por el tráfico se ve influenciada por la velocidad del tráfico, la intensidad del mismo, la presencia de obstáculos en la trayectoria de propagación., la cobertura vegetal del terreno, la fluidez del tráfico, etc.

  • AVIONES: El impacto de las aeronaves no se limita a las proximidades de los grandes aeropuertos, sino que afecta también, en mayor o menor medida, a una gran parte de las zonas urbanas y rurales de todos los países del mundo. La proliferación de aeropuertos, el aumento del número de personas que utilizan con frecuencia este medio de transporte y la generalización de su uso en el movimiento de carga, han producido un aumento exponencial en el tráfico aéreo a lo largo de estas últimas décadas con el consiguiente aumento de la contaminación acústica en las ciudades.
  • FERROCARRIL: La reciente proliferación de trenes de gran velocidad en muchos países desarrollados supone, desde el punto de vista de la acústica ambiental, un elemento muy negativo. La existencia de trenes subterráneos en las zonas urbanas, tanto en lo referente a las grandes líneas interurbanas en sus rutas de penetración en las ciudades como a las redes metropolitanas, no resuelve totalmente el problema ( vibraciones de los edificios, llegada de ruido a la superficie, etc ).
  • ACTIVIDADES COMERCIALES: Las actividades comerciales son una fuente de contaminación acústica cada vez más importante, y para evitar la proliferación de zonas contaminadas acústicamente por actividades clasificadas (bares, discotecas, panaderías, etc.) la administración impone cada vez más restricciones y normativas que protegen al ciudadano del ruido producido. Muchas veces la única solución (si es que existe otra que no sea mudarse) es insonorizar suelos o insonorizar ventanas.
  • RUIDO INDUSTRIAL: La contaminación acústica industrial está originada por el funcionamiento de los diferentes tipos de máquinas existentes en la industria. En líneas generales, el ruido industrial se caracteriza por presentar niveles de presión acústica relativamente elevados, con carácter impulsivo o ruidos de alta intensidad y corta duración. La presencia de ultrasonidos, infrasonidos y vibraciones reviste también una gran importancia en ambientes industriales. Las obras públicas o la construcción tienen una gran importancia como causa de molestia. Los compresores, martillos neumáticos, excavadoras y vehículos pesados de todo tipo producen unos niveles de ruido tan elevados que son el blanco de muchas de las quejas de los residentes de nuestras ciudades.
  • VECINOS RUIDOSOS: Vivir pared con pared con un apasionado de la música a todo volumen, mucha prole o aquejado de un volumen de ronquido sobrehumano pared con pared puede llegar a ser tedioso. Muchas veces no hay más remedio que insonorizar tu pared o insonorizar tu techo

A pesar de los esfuerzos realizados para solucionar este problema, los éxitos alcanzados hasta ahora son relativamente modestos. Sobre todo en algunos municipios con una administración poco comprometida. Las estrategias adoptadas difieren considerablemente de unos países a otros , en parte como consecuencia de la diferente sensibilidad que muestran esas mismas sociedades ante el fenómeno que nos ocupa, y en parte debido a las repercusiones tecnológicas, económicas y sociales que comporta cualquier política eficaz de lucha contra el ruido.

Pequeños gestos que pueden ayudar y evitar los efectos de la contaminación acústica

  1. Reducir el tiempo uso de los auriculares tipo cascos miniaturizados ya que provoca un impacto directo a nuestro conducto auditivo provocando daños y mayor secreción de cerumen.
  2. Utilizar protectores auditivos especiales, fabricados con material hipoalergénico y hechos a medida del canal auditivo de cada usuario, ya sean para trabajar en un ambiente ruidoso, hacer deportes extremos con ruido, escuchar música en conciertos o discotecas, viajar en avión e incluso para dormir.
  3. Bajar el volumen de la música o del televisor si no se pueden oír conversaciones cercanas.
  4. Instalar revestimientos acustico-térmicos de suelos, techos y paredes con materiales aislantes acústicos.
  5. Cerrar las ventanas para protegerse del ruido exterior e incluso instalar ventanas o puertas de doble cristal aislante térmicamente.
  6. Asegurarse de que los electrodomésticos no son excesivamente ruidosos en el momento de su compra, ya sea consultando al dependiente o comprobando la etiqueta energética obligatoria de los aparatos, que además de su consumo de energía y agua también indican el nivel de decibelios emitidos

Tipos de ruido

En primer lugar aclarar que no nos vamos a referir a “estilos o grupos musicales”, ya que la extensión de éste post sería superior a la de los PILARES DE LA TIERRA, y su contenido mucho más irritante para “fans” incondicionales de ciertos estilos musicales (ruido para otros).
Si buscamos tipos de ruido (por ejemplo en San Google) veremos que hay multitud de ellos y cada uno atiende a un criterio de clasificación (origen, frecuencia, periodo, intensidad, etc.), pero nosotros (que somos gente práctica) nos centraremos en algunos de ellos, que son los que nos van a interesar realmente.

  1. Ruido aéreo: Ruido que se propaga por el aire hasta llegar a nuestro oído. En esta clasificación englobaremos todos los que se transmiten por el aire, como nuestra voz, la música, independientemente de cómo se genere, motores, instrumentos, herramientas, cantantes, equipos de audio, etc. Es el más “sencillito” de arreglar.
  2. Ruido de impacto: Ruido producido por el choque de dos objetos sólidos, que es transmitido por la estructura. Este tipo es bastante molesto ya que su transmisión, además de la vía aérea, utiliza la estructura de la construcción, por lo que puede ser que tu vecino del 1º Pablito esté clavando una escarpia y tú que vives en el 5º lo estés escuchando como si lo clavase en tu salón (las cosas de la acústica).
  3. Ruido estructural: Ruido transmitido a través de la estructura del edificio. Suele ser provocado por las vibraciones excesivas de una máquina fijada directamente al suelo, o las vibraciones que genera un subwoffer de los buenos sobre la pared que está “mal colgado” (sin asilar), y cosas así. Como por ejemplo: Otra vez tu vecino Pablo, que tiene un frigorífico (que compró en la misma oferta del año 89 junto con su aire acondicionado) cuyo compresor vibra desenfrenadamente y como tiene las patas podridas por el tiempo y el óxido, lo hace directamente sobre el suelo, y claro, de este hasta cualquier punto del edificio (y por supuesto tu casa). Para que nos hagamos una idea, la velocidad a la que viaja el sonido en el aire es de 340 m/s, pues bien en el ladrillo a 2.500 m/s, en el hormigón a 3.100 m/s y en el acero a 5.000 m/s. Este es el más temido y solo conseguiremos aislarlo con las técnicas antivibratorias adecuadas (luego mencionaremos algunas).
  4. Ruido de fondo: Ruido inherente a un recinto en ausencia de fuentes de ruido externas. Es el ruido que tenemos habitualmente sin el que generarían las fuentes externas o causantes de la perturbación del mismo. En fin, el ruido de fondo es el que tenemos en casa cuando estamos tranquilamente en nuestro dormitorio hasta que pasa el “silencioso” camión de la basura y se lo carga.
  5. Ruido estacionario: Ruido cuyas características permanecen relativamente constantes en el tiempo. Por ejemplo: el ruido que genera la unidad de aire acondicionado de tu vecino del 1º Pablo (comprado en una oferta en el año 89 y todavía funciona el puñetero) sobre todo en verano que necesitas abrir las ventanas para refrescar la casa, y claro se te cuela el dichoso ruido estacionario todo el día.
  6. Ruido impulsivo: Ruido fluctuante de manera acusada en un breve intervalo de tiempo. Este podría ser una de las “correítas” del aire acondicionado de Pablo que sufre un deterioro (normal con la edad que tiene) y produce un golpeo cada 30 segundos realmente molesto. Es decir un ruido de diferente tono al estacionario que sobresale sobre éste a intervalos de tiempo constantes.
  7. Ruido rosa: Ruido que contiene la misma cantidad de energía en cada banda de octava. Su nivel desciende 3 dB por octava. Este tipo de ruido se asocia a los ruidos que escuchamos en forma habitual en una vivienda (televisión, música, conversaciones en vos alta…). Este ya es de creación artificial para efectuar las mediciones acústicas. Es algo parecido al ruido del televisor cuando no tiene señal.
  8. Ruido aleatorio: Señal empleada habitualmente en medidas acústicas, cuya amplitud, fase y frecuencia varían continuamente. Su distribución de energía espectral es uniforme.
  9. Ruido blanco: Ruido cuya energía es uniforme en el rango de frecuencias audible. Su nivel aumenta 3 dB por octava. Este ruido está relacionado con el ruido del tráfico. Y alguno más que no vamos a nombrar.

Dada la gran variedad de “ruidos”, y creo que nunca mejor dicho, nos vamos a centrar en estos cinco tipos que hemos destacado al principio, ¿por qué?, pues simplemente porque son los que manejaremos normalmente cuando queramos quejarnos o transmitirle a algún técnico (por ejemplo municipal) nuestro problema (o denuncia), o cuando queramos dar una solución al mismo aplicando alguna solución acústica.

Pues bien identificar correctamente el tipo de ruido al que nos enfrentamos es primordial para poder aplicar la solución correcta, al igual que el médico receta el tratamiento en función del diagnóstico, nuestra “receta acústica” variará en función del tipo de ruido.
Como conclusión en éste capítulo diremos que:

La importancia de reconocer el tipo de ruido que nos afecta es fundamental a la hora de comunicarlo o aplicar soluciones al mismo y, por supuesto, ahorrar en materiales y trabajos innecesarios y obtener un resultado satisfactorio.

Nosotros seguimos elaborando materiales sobre sistemas de insonorización y acondicionamiento acústico y  un directorio de empresas de insonorización por país para ayudarte a insonorizar tu vivienda.

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  1. Jairo Álvarez lara

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