Junto a las ventanas, las puertas son los elementos constructivos que ofrecen una menor resistencia a la entrada y salida de sonidos de una estancia o recinto, por distintos motivos como la composición de materiales, la densidad de la hoja o el grado de estanqueidad que proporciona el cierre. Mitigar los niveles de ruido que se filtran a través de una puerta o incluso bloquearlos por completo, es un reto que muchos se proponen solucionar tanto por las molestias sonoras que pueden percibirse en el interior de una estancia o vivienda como las que pueden generarse mediante actividades concretas. Para todos aquellos que estén buscando una solución acertada, en esta ocasión hablaremos de como insonorizar una puerta.

Te recomendamos leer todo el artículo para empaparte de lo que pretendemos transmitir, aun asío si prefieres saltar a la parte que te interesa puedessaltar directamente desde este menú:

Aspectos a considerar antes de Insonorizar una Puerta

Antes de nada, deberíamos aclarar que lo que pretendemos no es realmente insonorizar una puerta, sino un recinto o una estancia en sí. En el caso de la puerta, como de nuevo ocurre con las ventanas, lo que vamos a procurar es mejorar el grado de aislamiento acústico que ofrece una puerta (sí, cerrada…) a través del hueco que ocupa, aplicando una de las soluciones que os propondremos a lo largo de este y otros artículos.

En primer lugar, como de costumbre, os recomendamos realizar una medición acústica según cuales sean vuestras necesidades y circunstancias, sirviéndonos por nosotros mismos de un sonómetro o incluso una app móvil para la medición del ruido si nuestra situación no requiere de la intervención de profesionales. Una vez sepamos cuál es el grado de aislamiento que necesitamos, solo nos quedará decantarnos por la puerta.

Nota: Para aquellos que vayáis a realizar la medición acústica por vuestra cuenta mediante la app debida o el uso de un sonómetro, os facilitaremos un par de indicaciones a tener en cuenta. Por ejemplo, los niveles máximos de ruido que deberían registrarse en el interior de una estancia o vivienda (en db), son de son de 35 db durante el día y 30 db durante la noche si deseamos disfrutar de un ambiente tranquilo y confortable.

Para calcular el grado de aislamiento acústico que debería ofrecer la puerta de una estancia, realizaremos una medición de ruido con el sonómetro frente a la misma (que sí que sí, con la puerta cerrada.) Al valor obtenido simplemente le restaremos 30, ya que es el nivel máximo de db que desearemos percibir durante la noche, siendo por tanto la diferencia obtenida el grado de aislamiento que se precisa para la puerta.

Opción 1-Reemplazar la puerta

De acuerdo, la solución parece obvia, pero la primera y más efectiva de las opciones que os planteamos no se basa en mitigar o reducir el traspaso de sonido a través de una puerta aplicando soluciones caseras, sino en bloquear incluso por completo el ruido que se filtra mediante una solución contundente. Actualmente en el mercado, encontraremos una gran variedad de puertas insonorizadas con distintos grados de aislamiento acústico, según su composición, el espesor y el tipo de cerramiento como principales características técnicas distintivas. Para escoger la puerta que más nos convenga, analizaremos los puntos expuestos a continuación.

Nota: ¿Y qué hay de las paredes? (premio al de la pregunta). La insonorización de una puerta no garantiza que vayamos a lograr un grado de aislamiento acústico determinado en una estancia, siendo preciso en muchos casos incrementar el aislamiento de los cerramientos en conjunto por los que traspasa el sonido. A modo de ejemplo, sería como instalar una puerta blindada entre paredes de papel para mejorar la seguridad de una estancia o recinto, algo parecido al instalar una puerta acústica entre paredes deficientes.

Cómo escoger una puerta insonorizada

Planteamiento del problema

Antes de decantarnos por un modelo de puerta con aislamiento acústico para reemplazar una puerta ya instalada, lo primero que tendremos que hacer es plantearnos qué pretendemos solucionar con ello y cuáles son nuestras necesidades o exigencias que deberá cubrir un modelo de puerta acústica determinado.

Recordemos que en este punto es muy importante saber cuál es el nivel de ruido que traspasa a través de la puerta, por lo que deberemos realizar la medición acústica debida. Por otra parte, si somos nosotros los que nos posicionaremos como emisores, deberemos saber cuál es el nivel de db. aprox. que vamos a generar.

En consonancia con este punto, las siguientes consideraciones os ayudarán a determinar el modelo de puerta que más se ajusta a vuestras necesidades, teniendo en cuenta que podremos escoger entre un amplio abanico de posibilidades que variarán tanto las especificaciones técnicas como el valor final del producto escogido. A través de otros artículos relacionados, donde se amplía además la información de este último punto, en Como Insonorizar os mostraremos los “Tipos de puertas acústicas”, por si no queréis complicaros mucho la vida, o requerís de un resultado más profesional, y queréis ir a tiro hecho.

Grado de aislamiento acústico de la puerta

Una vez sepamos el nivel de ruido que se filtra por una puerta concreta, ya tendremos una idea aproximada del grado de aislamiento que requiere la nueva puerta insonorizada a instalar. Sin embargo, hemos de tener en cuenta las prestaciones acústicas propias de los cerramientos de la estancia (techos, paredes y suelos).

Teniendo en cuenta el grado de aislamiento que ofrecen los cerramientos donde vaya a realizarse la instalación, la puerta acústica deberá ofrecer un aislamiento igualar o superior para igualar ambos valores. Pero recordemos que por muy elevado que sea el aislamiento de la puerta, esto no supone garantía alguna.

A partir de tales consideraciones, podremos escoger entre puertas insonorizadas que ofrecen niveles de aislamientos acústico comprendidos entre los 30 db. y los 51 db., ajustándose así las soluciones disponibles a los distintos problemas que requieran la instalación de un sistema acústico concreto.

Nota: Una vez instalada, una puerta con aislamiento acústico no garantizará en absoluto la insonorización de una estancia determinada, ya que el ruido (aéreo y estructural) seguramente continuará propagándose a través de los cerramientos de la vivienda o local, considerándose por tanto una medida insuficiente.

Llegados a este punto, deberíamos plantearnos aplicar una solución integral mediante la insonorización del techo, la insonorización de las paredes e incluso la insonorización del suelo, aunque tales medidas se consideren tan solo necesarias para casos extremos o resultados profesionales.

En soluciones domésticas, no obstante, donde el ruido se limite a una propagación ambiental y se filtre a través de una puerta con un grado de aislamiento muy deficiente, no deberíamos plantearnos soluciones tan contundentes mediante la insonorización integral de una estancia, aunque sí en «home studios» y similares.

El diseño de la puerta

Las puertas acústicas se fabrican por lo general en chapa de acero o madera, como materiales acabados. Mientras las puertas de chapa pueden llegar a ofrecer unos niveles de aislamiento acústico mayores, las puertas de madera pierden su estética industrial y se ajustan a la decoración de espacios interiores.

En cuanto al número de hojas, los diseños actuales nos ofrecen la posibilidad de ampliar el hueco de paso mediante la instalación de puertas con una o varias hojas de dimensiones a medida, aunque a mayor tamaño y número de hojas menor será el grado de aislamiento que logremos en un cerramiento determinado.

Por otra parte, la mayoría de modelos permite cerrar el marco interior de la puerta incluyendo el umbral, garantizando así una mayor estanqueidad. Sin embargo, tales elementos pueden ocasionar tropiezos frecuentes, por lo que debería considerarse el incluirla o no según la zona de paso.

El diseño de las puertas nos permitirá además (como es lógico) determinar la dirección de apertura de la hoja, ya sea a derechas o a izquierdas, así como otros aspectos relacionados tanto con el diseño como la funcionalidad de la puerta como veremos en los puntos siguientes.

Las dimensiones de la hoja y el marco

La mayoría de fabricantes nos ofrecen la posibilidad de ajustar las dimensiones del marco y de la hoja a unas medidas determinadas, aunque hemos de tener en cuenta que el precio de las puertas acústicas a medida aumenta considerablemente respecto a las medidas estándar que siempre resultarán más económicas.
Siempre que podamos, reduciremos las dimensiones del paso de la puerta para reducir la superficie que ocupa una vez instalada, recordando que pese a un grado de aislamiento acústico superior, las puertas seguirán representando el punto con menor resistencia al traspaso del sonido en un cerramiento.

Complementos para puertas acústicas

Al igual que una puerta convencional, una puerta acústica puede modificarse con la implementación de una serie de accesorios, que nos permitirá no solo ajustar la estética del conjunto a la decoración de una estancia concreta, sino además ampliar las prestaciones y mejorar la funcionalidad que nos brinda.

En el aspecto estético, las puertas podrán personalizarse mediante el color y la textura que más se ajuste a nuestros gustos o las exigencias del proyecto. Si bien es cierto que no todos los fabricantes ofrecen el mismo volumen de posibilidades, toda puerta puede ser adaptada mediante la aplicación de pintura y laminados.

Nota: Antes de personalizar una puerta acústica ya instalada mediante la aplicación de cualquier tipo de producto, os recomendamos consultar con el fabricante a fin de no dañar ninguno de los elementos que componen el conjunto o incluso, restarle propiedades acústicas a la hoja de la puerta según su diseño.

En cuanto a la funcionalidad, las puertas acústicas podrán complementarse mediante la instalación de tiradores, el cambio de pomos y manetas, la instalación de visores acústicos (circulares o cuadrados), o la integración de umbrales en modelos sin marco inferior para mejorar la estanqueidad, entre otros.

Instalación de la puerta

De nada sirve el modelo o diseño de puerta por el que nos decantemos si no se instala como es debido. La instalación de una puerta acústica es uno de los aspectos que más problemas puede llegar a ocasionarnos, ya que una instalación mal ejecutada le restará o incluso anulará las propiedades acústicas del sistema.

Si bien es cierto que la instalación en obra de una puerta insonorizada no debería presentar grandes dificultades, la cosa podría complicarse (y bastante) a la hora de integrarla en un sistema constructivo acústico montado con estructura para sistemas con placas de yeso laminado, junto con otros materiales.

Por tanto, deberemos evitar la formación de puentes acústicos y el traspaso de sonido a través del marco o el cerramiento que rodea la puerta, procurando que tanto el nivel de aislamiento del tabique como su diseño en sí (especialmente en la unión con la puerta), no reste o anulen incluso las propiedades acústicas del conjunto.

Finalmente, antes de decantaros por un modelo o diseño de puerta concreto, os recomendamos comparar tanto las características técnicas como el coste del producto y su instalación. La amplia oferta de puertas acústicas disponibles en el mercado, nos permite más que nunca un sinfín de posibilidades entre las que escoger, por lo que no nos precipitamos comprando con prisas y sin informarnos antes.

Opción 2-Añadir una segunda puerta

Nota: Por muy económica que nos resulte, la instalación de una puerta acústica no siempre queda al alcance de todos los bolsillos. Otros sin embargo, no podrán optar por el modelo necesario ya sea por motivos técnicos o problemas de espacio, por lo que queremos ampliar la información de este artículo con otros post relacionados a cómo insonorizar una puerta y que tan solo mencionaremos aquí por encima, sin extendernos más de lo debido.

Igual que ocurre con las ventanas de una estancia, añadir una segunda puerta frente a la instalación antigua existente se plantea como alternativa para aquellos que no puedan permitirse la colocación de una puerta insonorizada, sea por el motivo que sea. El método para añadir otra puerta, evidentemente deberá ajustarse a nuestras necesidades y circunstancias, aunque siempre pueden tomarse algunas ideas como ejemplo y ajustarlas en nuestro proyecto según las exigencias planteadas.

Como insonorizar una puerta de manera casera y económica

Si no disponemos de presupuesto y/o espacio para aislar con soluciones idóneas como poner una segunda puerta o cambiar por una puerta acústica podemos reducir y hasta bloquear el traspaso de ruido a través de una puerta ya instalada con métodos menos profesionales pero efectivos, tanto si el material utilizado es recilado/reutilizado como si es comprado. Es recomendable valorar las medidas recomendadas en función de las condiciones características de cada caso, el origen del ruido, características estructurales y de la puerta serán fundamentales para evitar la transmisión del sonido a través de la puerta.

  1. Sellar con juntas autoadhesivas y burletes: Las puertas, con el tiempo, pueden ir perdiendo el ajuste, o directamente estar mal puestas, permitiendo el paso de aire, ergo de sonido, a través de todas las juntas, juntas de espuma autoadhesiva o burletes que interrumpan ese flujo ayudarán a reducir el ruido que entre a través de estas.
  2. Forrar la puerta por el lado interior: Para el interior es más conveniente con espumas para aislamiento que además permitan un acondicionamiento acústico con el ruido del interior y una reducción del ruido aéreo.
  3. Forrar la puerta por el lado exterior: Forrar ambos lados de la puerta, cuando existe esta necesidad por que es una puerta que da al exterior y no a un descansillo de un bloque de pisos, suele ser una buena idea. Por el lado exterior es conveniente añadir una lámina plástica, como poliuretano expandido o lámina mineral con protección para evitar la degradación solar, para evitar la conducción del sonido, y de paso mejoramos térmicamente la casa, desde fuera. Y dependiendo hacia donde se abra la puerta podría estar bien dejar un trozo que cubra las juntas entre la puerta y el marco de la puerta para hacer una primera capa contra el ruido aéreo exterior.
  4. Marco de la puerta: Si el marco de la puerta está mal construido, hueco o cualquier práctica poco recomendable para detener el sonido que puedan haber realizado, se puede realizar un orificio en cada hueco para introducir espuma de poliuretano o similar para que se expanda y cierre todos los orificios por los que se pueden colar las ondas sonoras (y el frío).
  5. Amortiguar sonido por las bisagras, cerradura y la maneta: Los elementos como las bisagras y la cerradura pueden transmitir ruidos estructurales que requieran añadir alguna goma en las zonas de transmisión para amortiguar el ruido, o unos topes para que no suele tanto la puerta al cerrar de golpe… Las cerraduras antiguas o con más abertura pueden ser un coladero para las ondas sonoras, con poner una tapa debería valer.
  6. Añadir cortinas y otras barreras: Si después de todo sigue habiendo ruido o queremos hacer algo con el mínimo esfuerzo por que no tenemos un problema de ruido grave, poner cortinas acústicas, cortinas caseras (como un edredón), láminas de plástico o cualquier cosa que haga de barrera.

En definitiva, conociendo los principios del sonido, los materiales y el porqué de las normativas (sobre todo la antiincendios, dependiendo del material podemos construir la ratonera perfecta), todos podemos hacer una insonorización casera low cost, aunque no sea la más bonita del mundo. Como el siguiente ejemplo: