Las ventanas han sido siempre elementos arquitectónicos muy valorados en la construcción, ya que permiten la entrada de luz natural en una estancia, una correcta ventilación y vistas al exterior. No obstante, las ventanas son a su vez los puntos de la estructura que ofrecen una menor resistencia al ruido, por donde penetran con mayor facilidad los sonidos exteriores que inciden en una fachada. Los niveles de ruido que registran las grandes ciudades, debido principalmente a la densidad de tráfico, una actividad comercial frenética o la cercanía de aeropuertos, pueden llegar a exceder con creces los niveles tolerables de ruido en el interior de una vivienda si las ventanas presentan un grado de aislamiento deficiente, por lo que en este artículo analizaremos como insonorizar una ventana según nuestras posibilidades.

Te recomendamos leer todo el artículo para empaparte de lo que pretendemos transmitir, aun así, si prefieres saltar a la parte que te interesa puedes saltar directamente desde este menú:

Aspectos a considerar antes de Insonorizar una Ventana

Antes de decantaros por una de las siguientes alternativas, como de costumbre os recomendamos realizar una medición acústica para determinar el grado de aislamiento acústico necesario, en este caso para las ventanas. Para aquellos que no puedan asumir tales costes y que dispongan de un Smartphone, podrán obtener un valor aproximado del ruido a través de la siguiente app diseñada para mediciones acústicas.

Una vez sepamos los niveles de ruido que penetran en la vivienda, podremos determinar con mayor exactitud la solución acústica que necesitaremos aplicar. A partir de aquí, existen otros factores a considerar, tales como el espesor de las ventanas que nos permite instalar el grosor de la fachada, así como los costes asociados a algunas de las alternativas que proponemos a través de las opciones que planteamos.

Nota: Para aquellos que vayáis a realizar la medición acústica por vuestra cuenta mediante la app debida o el uso de un sonómetro, os facilitaremos un par de indicaciones a tener en cuenta. Por ejemplo, los niveles máximos de ruido que deberían registrarse en el interior de una vivienda (en db), son de son de 35 db durante el día y 30 db durante la noche si deseamos disfrutar de un ambiente tranquilo y confortable.

Para calcular el grado de aislamiento acústico que deberían ofrecer las ventanas de una estancia, realizaremos una medición de ruido con el sonómetro frente al vidrio (si, con las ventanas cerradas…). Al valor obtenido simplemente le restaremos 30, ya que es el nivel máximo de db que deseamos percibir, siendo por tanto la diferencia obtenida el grado de aislamiento que se precisa en las ventanas.

Opción 1-Reemplazar las Ventanas

La primera opción para mitigar la entrada de ruidos desde el exterior a través de los vidrios de una vivienda o local, es reemplazar las ventanas instaladas por ventanas optimizadas para ofrecer un buen aislamiento acústico (sí, coloquialmente conocidas como ventanas acústicas). Pese a ser la solución más indicada, esta no siempre queda al alcance de todos los bolsillos, quedando descartadas además por aquellos que no dispongan del espesor necesario para su integración en la fachada. Por otra parte, si es la solución que os encaja os recomendamos la consideración de los siguientes aspectos para la elección de la ventana indicada.

Cómo escoger una Ventana con Aislamiento Acústico

Nivel de Aislamiento Acústico

Incluso entre las ventanas con aislamiento acústico, no todos los sistemas ofrece el mismo grado de aislamiento. Según el espesor de los cristales que componen la ventana y la combinación de los mismos, se obtienen niveles de aislamiento acústico que pueden llegar a valores de hasta 50 db o incluso más.

Pero recordemos que en acústica no siempre tenemos por qué aplicar la solución más contundente, sino aquella que más se ajuste a nuestras necesidades reales dependiendo de los niveles de ruido que apreciemos en nuestra vivienda. Veamos cómo a través del siguiente ejemplo práctico:

– Medimos los niveles de ruido que se transmiten a través de nuestras ventanas. Para ello, situaremos el sonómetro (o smartphone) frente a los cristales sin apoyarnos en ellos y con las ventanas cerradas, registrando los valores de ruido en db que se perciben en el interior de la estancia.

– Supongamos que obtenemos un valor de 70 db. Sabiendo que los niveles de ruido no deberían superar los 30 db. nocturnos para lograr el grado de confort deseado, realizaremos una simple resta;

70 db – 30 db = 40 db.

Ahora ya sabemos que las ventanas que hemos de instalar deberían ofrecer un aislamiento acústico de 40 db.

Nota: Recordemos que la percepción del ruido es subjetiva y que cada individuo considera molesto el sonido a niveles distintos. Algunas personas pueden dormir con música de fondo o no les importa siquiera el ruido que genera el tráfico denso (envidiable), mientras que otras sin embargo precisan de un silencio absoluto para conciliar el sueño y no toleran ni el simple aleteo de un mosquito (y este es mi caso).

Nota: Son muchos los que se plantean si las ventanas de doble acristalamiento con dos vidrios separados por una cámara de aire (tipo Climalit), ofrecen el nivel de aislamiento acústico necesario para mitigar la transmisión de ruido a través de las ventanas. Pues bien, ni sí ni no (viva la ambigüedad), ya que este tipo de ventanas se plantea como solución para lograr unos buenos resultados en aislamiento térmico.

Esto sin embargo, no quiere decir que no ofrezcan resistencia alguna al traspaso del ruido, aunque sí que hemos de entender que no es lo que se pretende con su instalación. Es posible que al instalar ventanas para el aislamiento térmico percibamos cierta mejora o incluso la solución a nuestros problemas de ruido, si estos no se percibían como una gran molestia. Solo tengamos en cuenta que los sistemas para el aislamiento térmico ofrecen cierta resistencia, per por lo general se quedan muy cortos para problemas mayores.

La elección del Vidrio

Cada fabricante basa sus productos en una combinación determinada de vidrios para lograr los distintos niveles de aislamiento que ofrece cada sistema. La verdad es que nos extenderíamos demasiado si tuviéramos que citar cada uno de los sistemas que los fabricantes proponen en el mercado, pero sí que nos gustaría reparar en algunos aspectos que deben considerarse para la correcta elección de los vidrios.

Por ejemplo, son muchos los que piensan que cuanto más gruesos sean los vidrios de la ventana mayores niveles de aislamiento ofrecerán, atendiendo así a la ley de masas que vendría a decirnos que duplicando la masa de un elemento constructivo simple su aislamiento acústico aumentará en 6 dB. Pero lógicamente, aplicar tales medidas son poco menos que inviables tanto por espacio, como por diseño y coste.

A fin de evitar la colocación de cristales de 20 cm de espesor, los fabricantes recurren por tanto a la combinación de vidrios de distintos espesores y características. Por ejemplo, el uso de vidrios compuestos por varias lunas unidas entre sí por PVB (butiral de polivinilo), permite reducir notablemente el espesor de los cristales empleados y otorgarles a su vez una gran elasticidad, mejorando su eficiencia para absorber y mitigar la transmisión de ondas sonoras y vibraciones a través de las ventanas.

La cámara de aire en ventanas de doble acristalamiento, contribuye no solo atenuar la propagación de las ondas de sonido entre los cristales separados entre sí, sino que además ofrece unos mayores niveles de aislamiento térmico. Pero es importante tener en cuenta que a fin de evitar una vibración armónica entre cristales separados por una cámara de aire, es necesario emplear vidrios de distintos espesores para ofrecer una mayor resistencia a las ondas de distinta frecuencia (consulta frecuencia crítica).

Nota: Los fabricantes y distribuidores de ventanas con aislamiento acústico ofrecen en la mayoría de casos una descripción abreviada de un DVH (Doble Vidrio Hermético) determinado, expresando en primer lugar las características del vidrio exterior seguido en orden por los elementos que caracterizan el conjunto.

Por ejemplo, un DVH 6/12/3+3 PVB estaría compuesto por un vidrio exterior de 6 mm de espesor, una cámara de aire de 12 mm y un vidrio laminado en la parte interior de la ventana compuesto por dos vidrios de 3 mm cada uno laminados por butiral de polivinilo.

Los Perfiles

Básicamente, el ruido puede llegar a filtrarse a través de las ventanas a través de los vidrios (resonancia) y a través de las juntas entre las hojas o entre el marco y la obra. Una estanqueidad deficiente, permitirá la entrada del aire y por tanto del sonido, reduciendo notablemente los niveles de aislamiento acústico que teóricamente nos debería ofrecer un determinado sistema por muy bueno que sea.

A diferencia de la de modelos estándar de ventanas o sistemas de cierre antiguos, donde tan solo se emplean una o dos juntas entre las hojas y el marco, en ventanas diseñadas para un correcto aislamiento acústico se recomienda un cierre de tres puntos mediante perfiles de triple junta a fin de asegurar la estanqueidad en el cierre, otro de los puntos que nos ayudará a saber si nos estamos decantando por la ventana correcta.

Finalmente, son muchos los que preguntan acerca de la composición material de los perfiles a instalar, dudando entre carpintería de aluminio o carpintería de PVC como principales opciones. Sin embargo, debido a sus propiedades morfológicas, el PVC amortigua mejor las ondas de sonido e impide la transmisión de ruidos a través de su estructura mejor que otros materiales, incluso que el aluminio.

Nota: Si bien es cierto que algunos descartaban el uso de carpinterías de PVC por su pronto deterioro en comparación al aluminio, los fabricantes y distribuidores de ventanas de aluminio ofrecen hoy un producto de probada resistencia, solucionando algunos problemas como las tonalidades amarillentas que adquiría el material y garantizando una larga durabilidad.

Nota: De nuevo, la instalación de las ventanas es uno de los procesos clave para lograr el grado de aislamiento planteado. Para ello, hemos de asegurarnos de que el marco de la ventana queda bien sellado y hermetizado contra la obra, aplicando además materiales como lanas minerales, espumas de poliuretano o siliconas para un sellado que garantice la hermeticidad de la instalación.

La forma de Apertura

A pesar de que no todas las instalaciones así lo permitan por motivos de espacio o practicismo, lo cierto es que siempre que sea posible será mejor instalar ventanas oscilobatientes o de sistema practicable en lugar de ventanas correderas. Este punto está de nuevo en relación con el grado de estanqueidad que debe procurarse en ventanas diseñadas para un correcto aislamiento acústico, apreciándose una diferencia de transmisión sonora de hasta 10 db entre ventanas practicables y correderas de características similares.

La instalación

Como veníamos explicando, una instalación mal ejecutada restaría eficiencia a los niveles de aislamiento acústico que deberían proporcionar las nuevas ventanas instaladas, por lo que insistimos en acudir tan solo a profesionales de demostrada experiencia en el sector y realizar todas las consultas previas necesarias.

Por último, os recomendamos además comparar el coste asociado tanto a los materiales como a la instalación de las ventanas. Algunos fabricantes o instaladores poco especializados en ventanas para el aislamiento acústico, podrían aconsejarnos mal en la elección del cerramiento que precisamos ya sea de forma intencionada o no, por lo que es mejor asegurarse realizando todas las consultas que precisemos.

Opción 2-Añadir una segunda ventana

Nota: Ya sea por cuestiones de espacio o económicos, lo cierto es que no todos podemos optar por cambiar las viejas ventanas de nuestra vivienda por ventanas con aislamiento acústico. Por ello, queremos ampliar la información de este artículo con otros post relacionados a cómo insonorizar una ventana y que tan solo mencionaremos aquí, para no extendernos más de lo debido.

Una de las alternativas más recurrentes para el aislamiento acústico de ventanas, a veces resulta tan simple como instalar otra ventana mediante el método que más se ajuste a nuestras exigencias y necesidades. Las acciones necesarias para terminar con las molestias del ruido que nos llega desde el exterior, implicarán en numerosas ocasiones el aislamiento acústico de paredes mediante trasdosados autoportantes, presentándose como una buena oportunidad para integrar una nueva ventana en el conjunto.

Trastornos como asociados a la falta de sueño, un entorno poco confortable en nuestros hogares, el estrés o incluso de la depresión, son algunas de las consecuencias asociadas a la contaminación acústica que cada día afectan a más personas que residen en zonas urbanas. Por ello, os animamos a seguir explorando a través de nuestro portal y a poner en práctica toda la información que os pueda ser útil en vuestra vivienda o local.

En la siguiente parte analizaremos como insonorizar una ventana de manera económica y casera:

Como insonorizar una ventana de manera casera

La instalación de sistemas y cerramientos acústicos para el correcto aislamiento de estancias, viviendas o locales, no siempre resulta factible ya sea por motivos técnicos o económicos (para qué engañarnos, la segunda opción suele ser el motivo principal para la gran mayoría). Por ello, a través de nuestro portal queremos compartir algunas ideas prácticas para que podáis reducir los niveles de ruido en vuestro entorno de forma casera, un término por el que nos hemos decantado para entendernos entre nosotros y por no seguir abusando del “do it yourself”. En esta ocasión, veamos como insonorizar una ventana de forma casera.

Factores a considerar antes de Insonorizar una Ventana

Las soluciones planteadas a lo largo de este artículo carecen en su mayoría de ensayos de laboratorio, por lo que a pesar de poder justificarse su instalación o puesta en práctica, no pueden garantizar unos niveles de absorción o aislamiento determinados. Sin embargo, con la ayuda de un sonómetro o una aplicación para realizar mediciones acústicas, podremos comprobar por nosotros mismos los resultados que vamos logrando.

Por otra parte, tengamos en cuenta que con las acciones siguientes pretendemos mitigar la transmisión sonora a través de ventanas, sin que ello suponga alcanzar los niveles de aislamiento acústico deseados. Consideradas como los elementos arquitectónicos más frágiles de la fachada, las ventanas son puntos débiles que favorecen la entrada de ruido en nuestros hogares, pero veamos qué podemos hacer de forma casera.

Materiales Necesarios para Insonorizar una Ventana

El listado que detallamos a continuación, plantea una serie de materiales y elementos que no tienen por qué ser empleados por igual en todos los casos. Sin embargo, las soluciones acústicas que os aconsejaremos a lo largo de este artículo se basan en el uso de los materiales citados, por lo que se trata de determinar cuáles son las acciones que nos interesa aplicar para saber qué es lo que necesitaremos a fin de ejecutarlas.

Nota: Todos los materiales podrán adquirirse fácilmente en puntos de venta y distribución de materiales para la construcción, ferreterías y grandes almacenes orientados al bricolaje. Como de costumbre, os animamos a comparar precios y a no basar el resultado de vuestros esfuerzos en la inversión económica, sino en la calidad de los trabajos llevados a cabo para lograr unos niveles de aislamiento óptimos.

  • Cortinas pesadas de tela gruesa (o si se puede cortinas acústicas)
  • Planchas de poliuretano (tipo Copopren)
  • Espuma de poliuretano en bote (con cánula o para pistola si disponemos de ella)
  • Silicona (color acorde a carpintería de la ventana)
  • Lana mineral
  • Membrana acústica (lámina bituminosa)
  • Paneles de dm de 1 cm de espesor
  • Junta aislante (burlete autoadhesivo acorde a las características de la carpintería)

De nuevo, antes de adquirir los materiales especificados en el listado anterior, veamos cuáles son algunas de las opciones planteadas para mejorar el aislamiento de ventanas mediante métodos caseros, sin precipitarnos a la hora de gastar tiempo o recursos innecesarios. Del mismo modo, antes de aplicar todas y cada una de las soluciones que os planteamos a continuación, os recomendamos realizar una medición acústica en cada uno de los pasos que realicéis, no solo para comprobar la eficacia de las acciones llevadas a cabo sino además para decidir si será necesario aplicar el paso siguiente o no.

Pasos para el aislamiento acústico de una ventana (soluciones caseras)

Paso 1- Instalación de cortinas

Ya sea que las ondas de sonido del exterior se filtren por las ventanas de la vivienda a través de los cristales (transmisión por resonancia) o por las juntas de las hojas y el marco hasta el interior, la instalación de cortinas contribuirá notablemente a mitigar la transmisión de ruidos y la percepción de los mismos.

La idea consiste en interponer un elemento de cierta densidad entre emisor y receptor a modo de barrera acústica, por tanto las cortinas deberían ser cuanto más pesadas mejor. Si en lugar de colocar una sola cortina combinamos dos juntas, lograremos mejores resultados logrando además un punto decorativo extra.

Por otra parte, dadas las propiedades fonoabsorbentes inherentes a un material textil con cierta porosidad y las ondulaciones que pueden adoptar las cortinas al colgar, esta solución nos ayudará además a mejorar la calidad sonora de cualquier estancia controlando las reverberaciones causadas por el ruido.

Nota: En consonancia con la solución recomendada, en la que procuraremos mejorar el nivel de aislamiento acústico mediante la instalación de cortinas, os sugerimos además la retirada de elementos tales como espejos y cuadros con vidrio situados frente a las ventanas, ya que las superficies acristaladas reflejan el sonido con mayor facilidad y favorecen la formación de molestas reverberaciones.

Paso 2- Sellado de fisuras y juntas

En consonancia con el paso anterior, donde especificábamos que las juntas de las hojas y el marco de la ventana son puntos frágiles por el que se filtra el sonido con una mayor facilidad, es obvio que procuremos por tanto un correcto sellado de tales fisuras mediante algunas de las soluciones siguientes.

Empezando por el exterior, comprobaremos la calidad del sellado de la carpintería a la obra, cubriendo de ser preciso las juntas con espuma de poliuretano si disponemos del espacio suficiente o con silicona para fisuras menores. En algunos casos, podremos incluso aplicar ambas soluciones siguiendo el mismo orden.

Nota: En casos extremos, en los que la separación de la carpintería con la obra de lugar a grandes espacios (quizás por el deterioro de la instalación de las ventanas), rellenaremos antes los huecos a cubrir con lana mineral para mejorar el aislamiento en combinación con la espuma de poliuretano.

Una vez selladas las juntas del exterior, realizaremos la misma comprobación en el interior de la vivienda, aplicando los mismos métodos para mitigar el traspaso de ruidos a través de los marcos de la ventana y garantizar así unos niveles de aislamiento acústico más eficientes.

Finalmente, solo nos quedará comprobar las juntas de las hojas de las ventanas. Para ello, haremos uso de las juntas aislantes de goma autoadhesivas (o burletes de goma), que colocaremos tanto entre las hojas de la ventana y el marco como en las juntas de las hojas para mejorar la estanqueidad de la ventana.

Nota: Cualquier trabajo que vaya a realizarse en una ventana requiere de unas medidas de seguridad aún mayores, así que os rogamos ser cautos y no arriesgar ni vuestra salud ni la salud de otros (alto riesgo de caída de objetos al vacío en zonas transitadas).

Nota: Recordad seguir tomando mediciones acústicas para la comprobación de la eficiencia de los trabajos realizados (medalla al canto cuando avancemos), planteándonos además la necesidad de aplicar el siguiente punto o no.

Paso 3-Aislamiento de registros de persiana

Sea cual sea la solución acústica que decidamos aplicar para mitigar el traspaso de sonido a través de las ventanas (incluso si instalamos nuevas ventanas con aislamiento acústico), los registros de las persianas son otro de los puntos más débiles por los que se filtran elevados niveles de ruido.

Una de las soluciones más recurrentes para mitigar el traspaso de ruido exterior por los registros, es utilizar materiales tales como el Copopren o las lanas minerales de gran densidad para cubrir el hueco entre la persiana y la tapa del registro (siempre y cuando el espacio nos lo permita).

Nota: Una vez abierta la tapa del registro para la colocación de tales materiales a modo de barrera acústica, antes enrollaremos por completo la persiana para comprobar el espacio real del que disponemos, evitándonos así riesgo alguno de atascar la persiana o incluso de estropear el mecanismo en conjunto.

En algunos casos, el espacio disponible en el interior del registro no nos permitirá la instalación de material alguno para mejorar el aislamiento de la ventana. En tales situaciones, estudiaremos la posibilidad de forrar con Copopren la tapa exterior del registro, cubriendo posteriormente la plancha con una chapa de aluminio.

Nota: Tanto las planchas de Copopren como el conjunto de lanas minerales, ofrecen un amplio catálogo de espesores y densidades distintas. Recordemos que para obtener buenos resultados en aislamiento acústico, nos decantaremos siempre por materiales de alta densidad más que de gran espesor.

En este caso, una plancha de copopren de 40 mm de espesor de 150 Kg/m3, será mucho más eficiente que una de 80 mm de espesor y 80 kg/m3, a parte que reducirá el grosor necesario para aplicar el material tanto en el interior como el exterior del registro de la ventana.

Por último, algunas casas comercializan productos y materiales específicos para mejorar el nivel de aislamiento acústico de un registro de ventana, ofreciendo ventajas tales como un rendimiento superior y una mayor facilidad para la instalación en la mayoría de casos.

Paso 4- Aislamiento de los cristales

Aquellos que tengan instaladas ventanas antiguas de un solo cristal (pero antiguas, antiguas…), ya se habrán dado que su principal problema es la cantidad de ruido que se transmite a través de los cristales (de nuevo, transmisión por resonancia), por lo que no tendremos más alternativa que cubrir los cristales como sea.

A partir de aquí, francamente todo vale (se aceptan propuestas). Llegados a puntos extremos de estrés, debido a problemas para conciliar el sueño en la mayoría de casos, cualquier solución que esté a nuestro alcance será apropiada si funciona, o si no que nos lo digan aquellos que no pueden dormir.

De lo que se trata es de anteponer cualquier barrera entre el cristal y la estancia cuanto más densa y pesada mejor, siendo muchos los que recurren incluso a colocar un colchón pesado contra la ventana para percibir unos niveles inferiores de ruido. Nosotros, sin embargo, os proponemos algo un poquito más efectivo.

Parecido a los sistemas acústicos que emplearíamos para la insonorización de tabiques mediante un trasdosado autoportante, en este caso diseñaremos una serie de porticones acústicos para su posterior instalación en la parte interior de las ventanas, adaptando su diseño a nuestra situación personal.

Los porticones podrán componerse por dos planchas de dm de 1cm de espesor con una lámina bituminosa entre medio. En la cara que quede en contacto con los cristales, colocaremos las planchas de Copopren de forma que queden ajustadas a las dimensiones de cada cristal o encajadas a cada uno de los huecos.

Para la posterior sujeción de los porticones, podremos sostenernos y ajustarlos a las ventanas ya sea mediante su fijación con bisagras, cáncamos y alcayatas, o cualquier otro sistema práctico para una cómoda colocación y retirada según nuestras necesidades (entrada en escena de los buenos “manitas”).

Nota: Ésta última recomendación, mejorará además el grado de aislamiento térmico de la estancia y nos servirá además para impedir la entrada de luz, por citar de algunas ventajas secundarias. Por otra parte, las planchas de dm vistas podrán pintarse según preferencias e incluso decorarse con molduras de madera.

Consejos Finales

Aquellos que no puedan siquiera invertir en los materiales mencionados en el listado inicial, podrán hacer uso de su ingenio y aprovechar quizás algunos artículos que tengan por casa. En lugar de unas cortinas pesadas de gran densidad, podrán hacer uso de un edredón viejo, por poner un ejemplo. Recordemos que la inversión económica no siempre está en relación directa con los resultados obtenidos.

Este artículo por tanto, tan solo plantea algunas de las soluciones caseras que podremos aplicar para mejorar el aislamiento acústico de una ventana, existiendo otras muchas alternativas que os animamos a innovar y ejecutar por vuestra propia cuenta. Dejando quizás un poquito de banda las cuestiones estéticas, aunque no tiene por qué, de lo que se trata en casos extremos es de mejorar el estado de bienestar en nuestros hogares y lograr así una mayor calidad de vida.

No todos podemos permitirnos algunas de las soluciones acústicas que se nos plantean para solucionar los problemas de ruido que acusamos a diario en nuestras viviendas, pero eso no debería desanimarnos a probar algunas de las soluciones planteadas en este y otros artículos relacionados con la aplicación de soluciones acústicas caseras o “low cost” (de bajo coste, para que nos entendamos), ¡así que ánimo y a probar!

Adjuntamos un par de vídeos que muestran como el ingenio de los autores ha conseguido mejorar la acústica de sus ventanas:

Añadir una lámina plástica adherida con marco imantado para reducir el sonido hacia el exterior:

Aislar el cajón de la persiana con materiales caseros: